Porque cuando aparecen los nervios, improvisar no es un plan
Puede que ahora mismo no tengas ni pajolera idea de qué hacer en estos casos.
Y es normal, claro.
Nadie te ha enseñado qué hacer si tu gato se quema, se cae, se intoxica, se atraganta, empieza a respirar mal o aparece de repente con una herida.
Nadie te explica qué productos de casa pueden ser peligrosos, qué señales no deberías dejar pasar o qué errores pueden empeorar la situación aunque los hagas con toda la buena intención del mundo.
Y cuando llega el susto, te bloqueas y no sabes cómo reaccionar.
⚠️ ¿Lo observo o voy al veterinario?
⚠️ ¿Puedo tocarlo o mejor no moverlo?
⚠️ ¿Le limpio la herida o puedo empeorarlo?
⚠️ ¿Esto es grave o estoy exagerando?
⚠️ ¿Qué hago mientras llego a la clínica?
⚠️ ¿Qué cosas tengo que evitar sí o sí?
Necesitas saber por dónde empezar.
Porque en una urgencia con tu gato, tu cabeza no va a estar para leer veinte artículos, buscar en Google o preguntarle a medio WhatsApp qué harían ellos. Necesitas saber cómo actuar.
Vas a estar nerviosa.
Y por eso la preparación no empieza cuando ya ha pasado algo.
Empieza antes.
Cuando puedes revisar tu casa con calma.
Cuando puedes aprender qué señales no deberías ignorar.
Cuando puedes tener claro qué hacer, qué evitar y cuándo salir directa al veterinario.
Ahí es donde todo cambia.
Con Gato a Salvo sabrás….
Plantas, productos de limpieza, medicamentos, aceites esenciales, alimentos peligrosos, ventanas, cables y objetos pequeños.
No una caja llena de cosas compradas “por si acaso”, sino lo que necesitas tener localizado antes del susto
Respiración rara, caídas, heridas, quemaduras, intoxicaciones, golpe de calor, atragantamientos, etc.
Qué puedes hacer, qué no deberías tocar y cuándo toca salir al veterinario sin esperar
Porque querer ayudar no siempre significa estar ayudando. Y algunos errores salen caros, aunque nazcan de la mejor intención
Antes, durante y después de una urgencia, con más calma, más criterio y menos sensación de estar improvisando
La información existe.
El problema es que suele ser técnica, complicada y está repartida en muchos sitios diferentes.
Por eso la he convertido en una formación práctica, clara y pensada para tutores.
A un precio muy asequible, porque sé que cuidas de tu gato pero no puedes estar buscando y
descifrando toda la información que hay en internet.
Y esta formación es INDISPENSABLE para ti.
No todo lo que encontrarás en esta formación lo he aprendido en los libros.
También me ha tocado vivirlo.
La primera vez que tuve que enfrentarme a algo grave con una de mis gatas, llegué tarde.
Tenía una insuficiencia renal y yo no supe ver las señales. Cuando entendí lo que estaba pasando me sentí completamente perdida.
Ingreso tras ingreso, porque yo no sabía cómo manejar la situación en casa.
Hoy en día sé que todo ese estrés que ella vivió lo podía haber evitado.
Ahora nada sería igual.
Después de esto he vivido situaciones complicadas pero he podido detectar, actuar y acompañar a mis gatos de una manera más amable para ellos.
El veterinario será quien diagnostique y trate a tu gato.
Pero antes de llegar a la clínica y después de volver a casa, HAY MUCHAS COSAS QUE DEPENDEN DE TI.
Y saber cómo actuar en esos momentos ES VITAL PARA ELLOS.
Ojalá hubiera sabido entonces todo lo que sé hoy.
Por eso he creado “Gato a salvo”
PORQUE TÚ YA CUIDAS DE TU GATO PERO HAY SITUACIONES QUE SE TE ESCAPAN Y PUEDES RESOLVERLO HOY